No dio ningún beso, pero se los gozó todos. Fue un espía y un voyerista
experimentado con una cámara. Y ahora publica sus fotos en DONJUAN.
Andrés Gómez ha trabajado para Axxis, Rolling Stone y Aló. Su estudio
parece una "baticueva", la fachada del edificio esconde un lugar del que
nadie quiere irse y es custodiado por Otelo y Oslo, sus perros boxer. Antes
de
que lo comprara su estudio fue una fábrica de
textiles, el salón comunal del edificio, lavandería del hospital militar y
el depósito de un banco. En él tiene una sala de televisión, una silla de
barbero, su cuarto y un gran ventanal. Ahora va a remodelarlo, quizá volverá
a hacer una fiesta de grafiteros para decorarlo, como lo
hizo cuando se mudó.
Tomado de la Revista Don Juan No. 08, 2007
